
Viajar acumula desencadenantes de dolor de cabeza unos sobre otros: un vuelo largo, un cambio de huso horario, un sueño interrumpido, menos agua de lo habitual, comidas saltadas, alcohol, y mucho más caminar que en una semana normal. Para la mayoría, la solución no tiene ningún glamur: dormir, beber, comer, y un analgésico sin receta de un drugstore japonés.
Si sufre migrañas y se ha quedado sin lo que toma habitualmente, o si un dolor de cabeza no se comporta como los suyos, un médico puede valorarle por vídeo desde su alojamiento y recetar si procede.
Por qué es peor en un viaje
- Deshidratación: fácil en un verano japonés, y fácil de pasar por alto cuando se está ocupado.
- Alteración del sueño y jet lag, de los desencadenantes de migraña más fiables.
- Cafeína a una hora o en una cantidad distintas de las habituales, incluida la abstinencia.
- Comidas saltadas o retrasadas mientras se hace turismo.
- Tensión de cuello y hombros por llevar una bolsa todo el día, o una almohada a la que no está acostumbrado.
- Carga sensorial: estaciones abarrotadas, calor, humedad, y días largos de ruido y luz.
Identificar el desencadenante importa, porque casi todos tienen una respuesta evidente. Un día con más agua, una comida en condiciones y acostarse antes resuelve más dolores de cabeza de viaje que cualquier medicamento.
Qué puede comprar en Japón
Los drugstores japoneses venden analgésicos sin receta: el paracetamol (llamado acetaminofén en algunos países, y principio activo del Tylenol) y el ibuprofeno están disponibles con marcas locales. Compre por principio activo y no por marca; nuestra guía sobre medicamentos sin receta explica cómo, y qué esperar de las dosis japonesas.
Dos advertencias. Los analgésicos sin receta tomados con frecuencia durante muchos días pueden acabar provocando ellos mismos dolores de cabeza, así que un uso diario a lo largo de un viaje largo conviene comentarlo con un médico. Y la medicación específica de migraña con receta no se vende sin ella aquí: si es lo que toma habitualmente, un drugstore no puede sustituirla.
Si sufre migrañas
Quienes manejan sus migrañas en casa suelen conocer su propio patrón y lo que les funciona. El problema en un viaje es el suministro: quedarse sin medicación a mitad del trayecto, o perder la maleta que la contenía.
Un médico colegiado en Japón puede valorarle y, cuando proceda, recetar, aunque el producto exacto que toma en casa puede no estar disponible en Japón, en cuyo caso el médico puede sugerir un equivalente. Traiga el envase, o una foto, para que el principio activo y la dosis queden claros. Nuestras guías sobre continuar el tratamiento habitual y sobre renovar recetas cubren la parte práctica.
Consultar sin salir de la habitación
Una consulta por vídeo es una opción razonable para un dolor de cabeza que no responde a las medidas habituales, sobre todo si la luz intensa y el movimiento son lo último que le apetece. Las consultas son de 9:00 a 18:00 (hora de Japón), de lunes a sábado, con un médico colegiado en Japón que ejerce en japonés e inglés, e interpretación automática que le permite hablar en español; la reserva está abierta a cualquier hora. Si procede una receta, se le envía por correo electrónico y se remite a una farmacia cercana a su alojamiento, a menudo lista en apenas 30 minutos.
Lo que una videollamada no puede hacer es explorarle el sistema nervioso en detalle ni obtener imágenes de la cabeza. Si sus síntomas apuntan a algo que lo requiera, el médico se lo dirá con claridad y le derivará a atención presencial.
Jet lag, sueño y los primeros días
Los dolores de cabeza se concentran en los primeros días de un viaje por una razón evidente: es cuando peor se duerme. Un vuelo desde América o desde Australia le deja en un huso horario con el que su cuerpo no está de acuerdo, y el dolor de cabeza es una de las primeras formas que tiene de decirlo.
- Reciba luz natural por la mañana los primeros días. Reajusta su reloj interno más rápido que cualquier otra cosa.
- Mantenga la cafeína aproximadamente donde suele estar. Tanto un aumento repentino como una abstinencia accidental provocan dolor de cabeza.
- Coma a las horas locales aunque no tenga hambre. Saltarse comidas es un desencadenante frecuente y evitable.
- El alcohol la primera noche es un falso amigo: acorta el tiempo hasta dormirse y empeora la calidad del sueño.
- Las cortinas opacas y los tapones ayudan en una ciudad que arranca pronto. Los hoteles japoneses son silenciosos; las zonas de estación, no.
Pantallas, postura y una bolsa de cámara
Las cefaleas tensionales en un viaje suelen deberse a algo mecánico más que médico: una bolsa pesada en un solo hombro todo el día, la correa de una cámara, una almohada de hotel a la altura equivocada, horas mirando un mapa en el móvil, y trayectos largos en tren desplomado en el asiento. Cambiar de hombro, usar ambas asas y pedir en recepción otra almohada son remedios poco vistosos que funcionan más a menudo de lo que debería sorprender.
Tomar nota
Si los dolores de cabeza se repiten a lo largo del viaje, anote cuándo empezó cada uno, qué había comido y bebido, cómo durmió y qué le ayudó. Lleva un minuto y convierte una queja vaga en algo con lo que un médico puede trabajar de verdad, especialmente útil si es algo nuevo y no tiene antecedentes en los que apoyarse.
¿Puedo comprar medicación para la migraña sin receta en Japón?
Analgésicos generales, sí. Medicación específica de migraña con receta, no: eso requiere una receta de un médico colegiado en Japón.
¿Cuándo es una urgencia un dolor de cabeza?
Un dolor de cabeza repentino e intenso, distinto de cualquiera que haya tenido, o acompañado de fiebre y rigidez de nuca, debilidad, entumecimiento, dificultad para hablar, pérdida de visión, confusión, o un traumatismo craneal reciente. Llame al 119 en lugar de esperar.
Me he quedado sin mi medicación para la migraña. ¿Ahora qué?
Un médico puede valorarle y recetar si procede. Tenga el envase o una foto que muestre el principio activo y la dosis, y mencione cuánto tiempo estará en Japón.
¿Podría ser solo jet lag?
A menudo sí: jet lag, deshidratación y mal descanso explican buena parte de los dolores de cabeza de viaje. Si cede con reposo, líquidos y comida, esa suele ser la respuesta. Si no, hágase valorar.
